Las voces que gritan la palabra fraude son constantes año tras año. Independientemente de los atributos de cada una de las candidatas, a las que podemos apoyar más o menos, quienes están pendientes de este concurso de belleza no se ponen de acuerdo al momento de apoyar de manera unánime a una de ellas, lo cual puede ser totalmente normal.
Tan normal como el coro de la sociedad que manifiesta que este tipo de eventos es un total fraude y que todas las elecciones de títulos previos y antesalas no son más que una pantalla que sirven para darle realce y visibilidad a un certamen que está en la mira precisamente por la falta de transparencia al momento de elegir a la reina de la belleza.
¿Quiénes son los jurados? ¿Bajo qué criterios se eligen a las misses? ¿Existe algún grado de parentesco de alguno de los jueces con las participantes?
Si ya de por sí la convocatoria es pública y se hace una evaluación sobre cada una de las interesadas para entrar al certamen según las habilidades de estás y no simplemente de la belleza según sus propios organizadores, ¿no tendría que entrar a administrar las normas la misma Autoridad del Juego?
Es importante recordar que dicho evento es organizado por Promociones Gloria bajo las diferentes representaciones a lo largo del país y según la institución que regula este tipo de actividades, la organización estatal está bajo la obligación de regular y fiscalizar todo tipo de promociones, concursos y actividades que las empresas, del tipo que sean, realicen en el país.
Es importante mencionar que las mismas personas que gestionan este tipo de certámenes a lo largo de la frontera boliviana invitan de manera personal a las futuas candidatas a participar del certamen.
¿No estaríamos hablando entonces de desventaja sobre quienes cumplen con los requisitos de la convocatoria pero que no tienen ninguna comunicación ni favor previo con alguno de ellos?
¿Es tan injusto hablar de fraude? ¿O la palabra fraude describe bien este tipo de eventos?
¿Qué dice la Autoridad del Juego?
Si este es un concurso de habilidades como defienden sus promotes y sobretodo promotoras y no solo de belleza, ¿por qué Star Academy, Bailando por un Sueño, Top Dance o Calle 7 son reguladas y no así un evento en el que se mueven MILES DE DÓLARES?
La polémica está hecha.
